CATALANES


 nunca_rendirse

 

No todos los días tienen que ser iguales unos con otros. Por ejemplo hoy mismo me llama una con la que tenemos un contrato y me suelta así, de sopetón, que tienen un rumano viviendo en el hotel y que no les paga. A ver, a ver, le digo yo, o yo no me estoy enterando o tu te explicas menos que una tablilla en egipcio. Cuéntame, le digo. Yo pa’ que le digo na’. Mira, me dice, tengo al rumano ese que se quedó tirado el lunes en Puigcerdá. Aquí en el pueblo no hay dios que le entienda lo que dice, así que con señas nos hacemos entender, si no, no veas ¿a mí quien me va a pagar la cuenta del hotel? A ver, a ver guapa, le digo, que yo vengo entrando al turno y tu, sin decirme nada quieres que me entere de todo el pescado que me quieres vender. Bueno, dice ella, es fácil de contar, apunta la referencia y mientras yo te voy contando los detalles del expediente ¿tienes tiempo no? Muevo la cabeza de arriba abajo pensando en la que me ha caído y me meto un chicle a la boca porque no me ha dado tiempo de lavarme los dientes todo a la vez que tecleo en el ordenador lo que la pava me va diciendo.

Oye tu, me suelta mi supervisora con sus características buenas maneras, no mastiques chicle que pareces una vaca ¿te acuerdas lo que hiciste en el expediente tal la semana pasada? Otra vez la cabrona con sus preguntas capciosas; abro cien expedientes al día y pretende que me acuerde qué hice en uno de ellos ¿de qué planeta es esta pava? ¿De Plutón? Por fin se aleja dejándome en paz mientras la del hotel venga a contarme no se qué de una junta de culata de un coche rumano tirado en la frontera.

Como te iba contando, me dice la del hotel, el lunes os llamamos para deciros que había un rumano con su coche tirado y vosotros llamasteis a eso que se llama filial, pero que no es filial ni es ná porque se han portado fatal.  Bueno, la cosa es que mi padre, que tiene una grúa que trabaja con vosotros, salió disparado a ayudar al rumano éste. Al llegar se encontró con que primero, el coche de español no tenía na’, al tío no se le entendía nada de lo que decía y estaba todo el rato apuntando como para el sur ¿te imaginas el plan? Pues eso ¿cómo le ponemos al niño? Vosotros nos dijisteis que la filial se encargaría de garantizarle la grúa, el taxi, el hotel y lo que hiciera falta porque, no sé cómo, os enterasteis que el rumano éste iba a Algeciras a comprar no se qué de bellotas a los moros. La cosa es que mi padre cargó el coche y lo trajo a casa que aquí tenemos un taller monísimo pa repararle la junta y nos dijisteis que de la filial todavía no sabíais nada y mira que habían pasado dos horas de esto ¿Niña? ¡Niña! ¿tú me escuchas?

–   Sí, sí que mientras tu me sueltas la historia del rumano yo voy leyendo el caso que tiene tela de largo.

Vale, vale, la cosa es que venga a esperar, venga a esperar a que nos dijerais algo que nos trajimos al rumano a mi hostal (que a todo esto el tío se llama Lulo o algo así) Mi madre le puso de comer y no veas, come más que la sarna, es una cosa que lo flipas el tío y no te digo na’ el vino que se lo aspira ¿vosotros no pagáis las comidas del hotel, no?

–   Hombre, vosotros sabéis que sólo pagamos los desayunos…

¡Hombre, pos ya la hemos cagao’ porque éste viene comiendo de gratis desde la noche del lunes! Bueno, ¿tu te estás enterando? entonces lo que te decía que como no había dios que entendiera al rumano éste os llamamos pa’ ver si alguno de vosotros hablaba rumano cirílico o fuera lo que fuera que hablara el pavo éste y el que nos cogió el teléfono, algún compañero de la asistencia tuyo, nos dijo que a él no le pagaban el rumano así que, como a mí como que me la trae floja que no queráis hablar con los clientes porque se ponen muy pesados, le puse con tu colega pa’ ver si le entendía lo que éste quería decir ¡Mira, mira, lo que me pude reír ese día!  El tío hablando a voces y meneando las manos, tu compi que no hacía más que hablarle en esa mezcla de inglés, francés, hallo-hallo y yo qué sé cuánto más que viene el rumano y tira el auricular al suelo y le mete un pisotón. Yo con eso entendí que no había habido acuerdo ni pollas, porque yo soy muy resabiá aquí donde tú me ves. Coge el tío y sale del hotel dando un portazo. Yo me voy al teléfono y tu compi está hablando no se qué de Austria porque este caso es de ellos así que me pone esa música de mierda, sosa de la sosería, de la maricona del Elton Jhon (lo sé porque siempre me ponéis la misma que ya me sé de memoria eso de laik a candel in the güind…) mientras yo supongo que está llamando pa las Austrias. A los diez minutos después (¡diez minutos escuchando a Elton Jhon, deberían pagarme un bono de salud mental!) viene y me dice que Austria se hace cargo de la grúa, del taxi (y digo yo ¿qué taxi ni que taxi si el rumano éste se ha quedao’ tirao’ aquí en la plaza del pueblo que está a un tiro de piedra), pues eso, que también pagan el hotel dos noches y el desayuno y todos tan contentos. De contentos nada, guapa, le dije yo porque tu compi tiene la voz así como finita y como me siguió el rollo yo seguí con lo de guapa pa arriba, guapa pa’ abajo ¿tu te estás enterando?

–   Hombre ya me he leído el expediente pero los faxes de la filial están todos en inglés y yo pa eso soy algo negá, pero a ver qué hacemos.

Pues eso, al menos tu tienes voluntad, porque lo es tu compi me dejó otra vez en espera pa luego decirme que nos iba a llamar para decirnos si extendíamos el hotel a más noches y hoy es miércoles y fíjate tú que todavía sigo esperando que me llame y ahí tengo al rumano, pierna arriba, viendo tele en el salón de la hostal y no hay dios que le entienda. Mi padre ha pedido el repuesto pa repararle el coche y llega mañana así que habría que pagar dos noches más hasta que estuviera reparado, pero con la papeleta que tenemos yo dudo mucho que vayamos a ganar ni pa garbanzos.

–   Oye, dame un minuto entonces que llamo a Austria a ver si extienden el hotel o, si quieres se los pido por fax y ya te llamo yo al hostal para decirte algo.

De eso nada, guapa, yo aquí me quedo hasta que me digas si me vais a pagar el hotel y los desayunos porque como yo sé algo de inglés he llamado pa allí y me han dicho que de eso nada.

–   ¿Qué tú has llamado a la filial? ¡pero si para eso estamos nosotros!

¡A mí qué me estás contando! Yo hablé con un tal Peter-no-se-qué y me dijo, así como te digo, que los desayunos del rumano se los pagara su madre. By the momm, decía todo el rato, así que nada, me fui donde el rumano y le digo apuntándome a la palma de la mano izquierda que me pague los breikfars que si no se va a liar parda pero oye, él nada de nada. Me pone cara de pena y me apunta como para Algeciras y a la panza así que le pongo de comé otra vez. Mira que el hostal es mío y nosotros trabajamos con vosotros pero tengo que llevar las cuentas a rajatabla con mi padre, que lo tenemos a medias, que si no es una ruina.

–   O sea que los desayunos y las comidas las estás pagando de tu bolsillo?

¡Pos claro! ¡Si a vosotros no hay quien os ablande el corazón y como estáis ahí tan cómodos con el aire acondicionado y la maquinita del café os la trae al pairo lo que sufren los guiris que se quedan tiraos por ahí con sus coches! Bueno, y tal, que a mí me da la impresión que Austria pasa del rumano éste como de comer mierda ¿tú que crees? ¿Será un caso de Superfobia de esas?

–   ¿Xenofobia?, no sé yo, no creo. Tendrán mucho curro y estarán liados. Espera… mira, que acabo de recibir un fax de ellos, porque mientras tú me hablas yo les pasé un fax con lo poco de inglés que sé a ver qué decían de esto.

¿Y qué dicen en el fax? ¿Oye, tú hablas inglés bien o regulá? Porque yo lo hablo de putísima madre, no ves que yo viví dos años en Londres hace unos años y mira que bien me fue con los guiris poniendo café. Me acuerdo que sólo una vez lo pasé fatal porque casi enveneno a todos los de la cafetería donde curraba y todo porque mi jefe era un argentino pelotudo que le daba por limpiar la máquina del café con esos productos pa desinfectar temprano por la mañana y jamás ponía el letrero de danger! Diez tazas de café había yo ya puesto en la terraza cuando viene el pelotudo éste y me dice que salga pitando a decirle a todo el mundo que no beba el café que tiene producto pa limpiar alcantarillas y salgo yo, toda acojonada y blanca como un papel abriéndome paso por las sillas plegables gritando ¡No, no! ¡Nooo! ¡Dont drink de coffi! ¡Denyer, denyer, bad coffi y la madre que me parió! Bueno, bueno, un poema vaya; me tropecé con uno que llevaba su periódico, con la gorda que nos traía el pan, con unos japos que se estaban haciendo una foto y con el mimo que hacía malabares a los coches de la esquina. Una cagada buena, ya te digo, me despidieron pero al menos nadie murió ¿Oye, y bueno, qué te pone el fax?

–   Tía, tú no te callas ni bajo el agua, ¿no?

Bueno, bueno, y más que tengo pa contar pero otro día que si no me lio y aquí no trabaja ni dios ¿qué te pone? ¡Anda niña, que no te enteras, tú mándamelo a la recepción del hostal que nadie se va a enterar! ¡Yo te lo traduzco!

–   Venga vale, pero tu muere en la rueda que lo hago sólo porque tengo mogollón de curro y estoy sola como una perra en la corresponsalía y tengo a mi supervisora aquí dándome el coñazo con no sé qué cosa que pasó hace una semana. Te lo mando ahora, tú dime si lo recibes y me lo vas leyendo a ver qué cubre Austria.

¡Venga vale! ¡Hey! Que me había olvidado contarte que el rumano éste lleva un remolque tirando del coche cargado de pavos vivos ¿los pavos están cubiertos? Bueno, da igual, si no me pagáis el hostal ni la comida me los cobro en pavos porque debe llevar como veinte ya crecidos. Anda, mira, ya tengo el fax aquí ¡Uy! ¡Qué chungo, tía! Ya decía yo que la filial pasaba del culo del rumano, que yo no me equivoco nunca… ¡Hostias! Tía dame un minuto en línea que tengo a un pavo del rumano éste con mi gato colgado al cuello ¡Que se lo merienda! ¡Gato de mieerrrr! ¡Pa qué te compro yo el whiskas si luego te tiras a lo primero que se menea! ¡Papaaaaaá! ¿Tu estás seguro que esto que te trajiste de la montaña era un gato y no era un lince ibérico?

–   ¿Tú dónde tienes el hostal, tía?

Pues en Puigcerdá ¿dónde más va a ser? Bueno, Puigcerdá, Puigcerdá no es. Es en un pueblo cerca que está en la frontera de Francia pero cada vez que os digo el nombre nadie me sabe entender y termináis poniendo lo que os sale de la polla así que he optado por deciros Puigcerdá y así y todo no ha faltado la pava que me ha salido con que Puigcerdá no existe ¡Tú te puedes creer! Viene un día alguien y te dice que el pueblo donde creciste no existe ¡Que no existe! ¿Entonces esto qué es? ¿La dimensión desconocida? ¡Uy, uy, uy! ¡Qué mala pinta tiene esto del fax!

–   Venga, tu ve leyéndomelo que yo lo voy poniendo en el expediente y llamo a Austria a ver si pillo alguien que hable en español

¡Tú no te preocupes que yo hablo inglés y te traduzco! Bueno, bueno, aquí esta gente dice varias cosas. Primero; dis not belong tu as, que este caso no es de ellos así tal cual sin cortarse un pelo y que lo están llevando con Rumanía porque como allí no se enteran les están echando un cable ¡No vea que follón! ¡Todo por un rumano tirao en España con un remolque lleno de pavos! Bueno, sigo. Segundo; que los turkys no están asegurados así que la hemos cagado, bueno, a mí qué me importan los pavos si al final ya me veo yo criando estos bichos con el lince que se encontró en la montaña mi padre. Tercero; que no extend the hotel no way and no breikfast, no lanch, no more de no more ¡hostias! ¡Y tú sin hablar inglis! ¡Que dicen que no cubren ni una mierda más! ¿Y ahora qué hacemos? Bueno, bueno, que yo ya lo veía de venir por eso convoqué a los cuatro gatos del pueblo el mismo lunes que se quedó el rumano tirado con los pavos pa ver si le íbamos echando un cable al pobre que fijo que si le conoces te enternece porque ¡parece un osito ¡Y pa que luego digan que los andaluces que viven en Cataluña, son agarraos! ¡Los catalanes no somos agarraos! ¡Que tengo yo aquí a todo el pueblo movilizao’ por el rumano de los cojones éste y yo ya veo que no me pagáis ni ná! Que por ayudar tengo a mi vecina juntándole ropa con las viejas de la iglesia porque el pobre ná más que lleva una camisita de tela de cebolla y unos pantalones que ni abrigan ná de ná y mi padre, que cada vez que ve un pavo por el salón del hostal, se le rompe el corazón y se lía a llamar a la fábrica a ver si viene la pieza del coche de una puñetera vez.

–   Tu no te preocupes, algo le diremos a la filial para convencerles.

¡Esta tía es tonta! Que son austríacos y eso es como decir que son alemanes y esa gente no tiene corazón ¡Ay virgencita de la Macarena! ¡Todo me sale mal! Primero mi novio me deja por energúmena, que así me lo soltó, “te dejo por energúmena” y ahora vive encerrao en el bar del pueblo ludopático perdío jugando a las tragaperras. Luego el rumano éste con sus pavos que me abre las carnes y ahora los alemanes que no quieren pagar la cuenta que el pavo éste me va a dejar ¡Ay de mi!

–   Chica, no te pongas así, más jodida yo que gano un sueldo de mileurista y tardo dos horas todos los días para llegar al curro.

Seguro que tú sí que tienes novio allá en Madrid y te pondrás morada tirándotelo por to los rincones del piso que compartirás con Erasmus borrachos; y seguro que ganas poco, pero te divertirás más que yo ¡Jamás debí volverme de Londres! ¡Hasta en el periódico cogieron una foto mía despeiná y me bautizaron como la “loca de la cafetera” Y con lo bien que yo atendía las mesas: Si me decían que querían una chuleta poco hecha yo les traía su bloody chuleta y si querían sus french fraids, yo volando les traía sus fuckin’ poteitos ¡No debí regresar, debería haberme quedado por ahí! ¡Sabes cual es el problema! ¡Quieres saber cuál es el puñetero problema!

–   Venga, dime cual es el puñetero problema.

¡Que nos tenéis envidia! ¡España entera nos envidia porque semos catalanes! Bueno, yo a medias porque mi padre es andalú, pero eso da igual ¡Yo soy catalana! ¡Tú te puedes creer que en un viaje que hice con mi novio a Turquía si no comprábamos nada en el Grand Bazar nos gritaban a la cara ¡Catalanes! ¡Si no compra, tú catalán! ¿Crees que eso es justo? Si no comprábamos era porque na más que vendían birrias pa turistas y eso que tu tierra sea sinónimo de tierra de tacaños no me hace ni puta gracia ¡Y es que la gente nos jode por todo! Que si ahorramos en energía al mantener todas las luces de casa apagadas, que si nos llevamos el bocadillo al bar y sólo pagamos la coca cola, que si con una botella de agua de 80 céntimos de euro almuerzan cuatro con sus respectivos bocatas, que si salimos de marcha sólo bebemos cerveza, que si salimos poco es para no gastarnos las pelas, que si somos unos sotas aburridos, y así podría estar toda la noche dándote la tabarra pero no lo voy a hacer porque tu tendrás que seguir con tu trabajo y yo con el mío, pero te lo quería decir de todos modos porque no me gusta guardarme ná ¡Catalanes tacaños nos dice la gente! ¡Iros a la mierda! En el pueblo están todas las viejas de la parroquia regalando ropa al rumano, mi padre arreglándole el coche, yo pagándole el hotel y la comida de mi bolsillo, los hombres del pueblo le invitan a cerveza y a jugar a las cartas aunque el cabrón sea un tramposo y se apueste los pavos y todo pa qué ¡Dime tú pa qué! ¿Aun pensáis que los catalanes somos rácanos? ¡Pues a ver si os lo pensáis mejor!

–   Tía tu no estás bien del tejado…

Mira ¿sabes qué? aquí en el fax pone de cachondeo si nos “gusta comer pavo” “Du yu laik turky”… ¡menudos cabrones son! Si tan solo tuvieras la suerte de conocer al rumano te enamorarías de él como yo porque me he acostumbrao a verle dando vueltas por el pueblo ¡Mira se acabó el cachondeo! Yo te he escrito aquí en el mismo fax un mensaje escrito a mano pa los austriacos y te lo voy a leer textualmente que te lo he puesto bien floreao’ pa que lo flipen, ejem, ejem

“Diar Austriacos.

Jir in my jotel yu have a rumanian with los turkeys ¿Ju will pai for the hotel naits? De Rumanian car is fack, totally fack and the piece is not jir. De Rumanian man is feeding by the village people and ji don’t jave money to pey noting de noting. Diar Austriacos, du your yob rait nau and telefon your claint tu resolv this faking situeishon. Gud afternun and si yu leiter. Madame’s hotel”

–        Tía, ¿tu estás loca o te cortaron verde? ¡Cómo voy a decirle a la filial que el tío éste está siendo alimentado por los Village People! ¿Tú te escuchas lo que dices? ¿Y qué es eso de firmar como la Madam del hotel? ¿Tú te pinchas o te ha picado un helicóptero? ¡Qué mierda de inglés es ese!

Bueno, bueno, habló filóloga en inglés ¡Mira chica si no te gusta pues vas y lo cascas que aquí yo no digo ni pescao frito! Además que me tienes aquí traduciéndote esto y todavía no sabemos qué hacer con el rumano éste. Mira, sabes lo que te digo, voy a esperar hasta mañana por la mañana a ver si me decís algo y si no, pues el rumano a la puta calle con los pavos y todos que yo no trabajo por bolitas de dulce ¡Qué os creéis que yo tengo una ONG en la frontera pa refugiados!

–        Mira te tengo que dejar que tengo a mi supervisora que viene hacia otra vez mí pa decirme no se qué de la semana pasada. Voy a pedirle a alguien que me eche un cable con el inglés y llamaremos a la filial. Apenas pueda te llamo y te digo lo que sea, pero como están las cosas fijo que el rumano le toca pagar todo así que ve haciéndole factura.

Bueno pos nada, que me habéis dejado igual que antes de llamaros ¡los de la asistencia no servís pa na! Mañana voy a llamar de nuevo, pero que sepas que os voy a poner con el rumano éste al teléfono pa que os diga algo de lo que le estamos enseñando a decir en español y te digo que es de los rumanos auténticos porque a todas las tías les dice puta y a los tíos les dice cabrones. Así que nada, chica, tu a tu rollo que yo ya me las arreglaré y sólo espero que no necesitéis reservar un hotel un finde por la noche porque con esta que hablas no vais a poder contar ¡que voy a llamar al departamento de proveedores pa que me quiten del listado y ya no me llaméis para darme el coñazo con los guiris tiraos! ¿Y sabes lo que te digo? ¡Estás más perdía que una gitana en un cuarto de baño! ¡Vaya inutilidad de asistencia!

–   Bueno,  bueno, no te pongas así…

¡Yo me pongo como me da la gana! Y te digo más; que al rumano ese le van a dar por saco; a él a los pavos que me tienen el hotel todo lleno de cagarrutas ¡Me las piro! ¡Me voy pa Málaga o pa donde sea que se me ocurra! ¡Ahora mismo voy a chapar el hotel y a echar a todo el mundo fuera! ¡Me rindo! ¡Que esto no es vida ni es na de na! ¡Estoy más quemá que el cenicero de un bingo! Ahí se queda el rumano de los pavos y la madre…

–   ¿Hola, hola? ¿Me oyes?… ¡Joder se me ha cortado la llamada!… ¡Qué loca está la gente!… ¿Eh? ¿Una llamada? ¿Qué me vas a pasar una llamada? ¿A quién tienes? ¿De quién? ¿Un rumano? ¿Un rumano que sólo sabe decir “puta”? ¡Vamos no me jodas! ¡Que largo se me va a hacer el día!

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