EL ROCK&ROLL ME SALVARÁ

“Dejotas & el lobo marino”

Fotografía: Renata Julga

¿Qué siente cuando ve a todos esos indigentes en las calles?

¿Se siente orgulloso?  ¿Cómo camina con la frente en alto?

¿Podría mirarme a los ojos y decirme por qué?

¿Cómo puede dormir por las noches?…

“Dear Mr. President” – PINK –

 

 

El Rock & Roll es un acto de honestidad. El Rock & Roll me salvará porque es un acto de rebeldía como el acto del escritor que se sienta frente a una hoja de papel o frente a una pantalla en blanco y escribe, escribe sin parar y sin corregir porque es un acto de honestidad para consigo mismo. El Rock me salvará de una vida plana, de una vida llena de música prefabricada llena de correcciones ávida de triunfar. El Rock no busca triunfar, se crea y se ofrece y si gusta bien y si no, siempre puede ser una tabla de salvación para unos pocos; estudiantes rebeldes que construyen un mundo limpio de mierda feliz adoctrinado a punta de castings, de músculos, de lindas piernas, de chicas sexies, de chicos bellos con una guitarrita al hombro que gritan ¡más dinero, más!

Este cuento está escrito sin hacer una puñetera corrección y si cometo errores los dejaré así porque cuando escupes no te paras a limpiarte la saliva que pueda escurrirte por la boca ¡Escupes y ya! Eso es el Rock & Roll.

Podría definirlo como un acto terrorista musical en contra de una industria como dos grandes torres que se desploman porque la gente ya no las aguanta más, porque no aguanta su frialdad.

It’s war! Just an instant before the second jetliner hit the South tower of the World Trade Center.

¡Qué más da que tenga faltas de ortografía e incoherencias literarias!

Defiant American flag waves in the rubble of the World Trade Center!

Una bandera que flamea rebelde en medio de los escombros. Una bandera que sobrevive pese a tanta mierda. Mierda de ver un país que se auto ataca para tener una excusa que es atacar Irak ¿Coincidencia?

Bush to nation: United States “saw evil”!

Por supuesto que vio la maldad desde cerca. La maldad de su propia tierra y las consecuencias de sus actos.

Rock & Roll!

Ese día estaba en el 7-eleven de Ossining, a unos cuarenta kilómetros de la zona cero, vendiendo cafés con esencia de vainilla a los madrugadores. Encendí la radio para escuchar las noticias cansado de mis tapes con REM y Morrisey y escuché todos los titulares que voy desgranando en este cuento idiota. Mi relevo, una viejecita chula y antipática, llegó cinco minutos tarde, me saludó como todos los días con una expresión de Hola maldito sudaca (maldito latino) que me robas el pan de la boca, y subió el volumen de la radio. Sólo dijo “People are crazy” y siguió cobrando a los que venían a comprar como si con ella no fuera la cosa.

Hijacked jets destroy Twin Towers and hit Pentagon in day of terror…”

Solté el dinero que tenía entre manos y dejé para otro el hacer caja. Vino a buscarme Diego, un amigo uruguayo, todo paranoico y me sacó de allí cagado de miedo.

– ¡Qué hacés, papá! ¡Que la parió! ¡Nos vamos a morir todos, nos vamos a la mierda por culpa de esos hindues hijos de puta! ¿Vos sabés lo que te digo?

– Diego, de qué me estás hablando…

Salimos a calle, donde solía sentarse un viejecito muy blanco que venía cada día a tomarse un café y que en otro tiempo había sido piloto de avión y, en vez de bromear como todos los días como nosotros con esas palabras que se inventaba mezclando inglés, ruso y polaco, nos dijo Run, guys, run!, lleno de calma porque él ya había vivido su vida y ahora tocaba que se salvaran las futuras generaciones.

¿Tu sabes el miedo que da que un anciano te diga que te salves porque a él le da igual morir?

Subimos corriendo la calle y joder si corrimos hasta Cedar Lane, a encerrarnos en el Chap a ver la tele y entender qué mierda estaba pasando. En la tele, que apenas sintonizaba, mostraban una torre humeando y yo bromeé: “El fin de semana pasado estuve en las Torres Gemelas y los hijos de puta me cobraron trece dólares por entrar a verlas y pasaban aviones por el lado que no paré de fotografiar; además, abajo estaba un grupo filmando… yo creo que era la 2ª parte de Spiderman porque en el trailer de la primera vi que el cabrón éste tejía una tela de araña entre las dos torres para atrapar un helicóptero”… pero cinco minutos después me callé la puta boca…

En directo, la madre que me parió, a las 09:03 am en directo on the news, vi el segundo avión que se estrelló contra la otra torre y lancé un grito de ¡Vamos a salir todos volando por los aires!

Diego cogió el teléfono y, sin tarjeta de llamada ni nada, llamó al Uruguay para decir que estaba bien porque podía ser la última vez que hablara con su familia. Tuve que pelearme con él para que me lo dejara pero ninguno de los dos lograba contactar con nadie. En una de las torres estaba la antena de telecomunicaciones más importante de NYC.

Minute by minute, fear envelops the country…

Luis, el Boricua que era nuestro jefe, entró dando un portazo al chap. No estaba borracho como todos los días a las ocho de la mañana y, por extraño que nos pareciera, no traía la escopeta que tenía siempre cargada por si un vecino se negaba a pagar la comunidad.

– Hey, guys, what are you doing! Coger el truck y huir go straight ahead to Canada! La gente es fuckin’ estúpida!

Logramos hablar a nuestras casas, apenas unos minutos. Nunca oí a mi madre llorar con más angustia. ¿Logré tranquilizarla? Seguro que no, pero al menos ya me había oído.

Cogimos la camioneta para salir cagando al norte aunque mi pasaporte lo tenía en casa, me importaba todo una mierda, si era necesario podíamos atravesar la frontera huyendo como lo harían todos como en una película de M. Knight Shyamalam.

Siempre recuerdo la frase del boricua Luis ¡La gente es fuckin’ estúpida! Especialmente cuando leo y releo cada vez que me acuerdo el pie de página del USA Today de Septiembre 12 de 2001.

“It may have been the bloodiest day in the U.S history, when our two biggest office Towers were obliterated and the Pentagon, symbol of our military authority, was ripped open like an egg carton”

Our commercial jetliners were turned into weapons of mass murder, and we had to stop doing we always do, from trading stocks to going to Disney World… ”

Diego me dijo que tenía una pistola ¡Vamos a matar a todos los putos hindúes!

– Diego, ¡vos que sabes quienes son!

– ¡Vos no te das cuenta de nada! ¡No sabés lo que sos, pelotudo y la concha que te parió! Vos no sabés que en ese idioma de mierda que tienen están confabulando todo el rato para matarnos.

Cogimos a casa. Él siguió a su casa a por la pistola. La cosa es que no recuerdo si después se olvidó o qué pasaría. Recuerdo que llegué, me subí al segundo piso y puse la radio. Abrí el frigorífico y me bebí una cerveza a las diez de la mañana, me encendí un cigarrillo y pensé en lo que hasta el momento había logrado con mi vida. Poca cosa, pero al menos tendría una familia y un puñado de amigos que me recordaría si caía un tercer avión cerca de la Planta Nuclear en Ossining.

Me tumbé en la cama. Algo no calzaba en esta historia de mierda. El país más seguro del planeta, el país donde es más difícil meterse como ilegal, había dejado pasar por sus controles aéreos a un grupo de hombres armados dejando que secuestraran dos aviones. Les habían dejado desviarse de su ruta y por más increíble que parezca no les habían derribado en el aire antes de estrellarse contra los dos edificios más importantes del mundo.

Soy muy chileno y muy desconfiado. Por años la duda la arrastraría conmigo y lo peor, nadie me escucharía. No quería perder la esperanza de estar rodeado de gente que se cree las noticias de CNN, del USA Today, del New York Times y del Daily News como cree cada palabra del estúpido Padre Nuestro.

I love Rock & Roll! La puse a todo volumen. La gente de los cuartos contiguos alquilados no me dijo nada.

Con los años un gordo muy inteligente me devolvería la fe en la raza humana. Michael Moore. Ese día volví a reconciliarme con la Humanidad completa y con la promesa de amor a la verdad.

¡Vosotros no sabéis lo que cansan las mentiras! La mentira política es tan asquerosa que no te deja vivir porque en tu cara te están diciendo que eres un jodido imbécil que te crees todo lo que te dicen. Los políticos te tratan como si fueras un cerdo que, mientras te alimentan, no protestarás. No sería ni la primera vez ni la última que nos mienten:

– Ataque terrorista a las Twin Towers (Any comments?, yo creo que ninguno; eso solo puede pasar en USA, un país dónde es perfectamente posible amañar unas elecciones para volver a sacar al mismo individuo)

– ETA atenta en Atocha el 11M (Qué curioso Sr Aznar, a pocas horas de las elecciones que podrían significar para su partido la reelección, usted viene y niega que haya sido por culpa que usted apoyó a Bush en su ataque a Irak)

– Una cutre presentación de PowerPoint mostrando las zonas donde se escondían armas de destrucción masiva… Condolezza, condolezza… ¿En qué estabas pensando ese día mientras te peinabas?…

– El PSOE que niega que hayamos entrado en crisis (¿Una crisis es algo así como un fenómeno de generación espontánea? ¿No es acaso algo que se masca poco a poco producto de la especulación económica de un grupo de desaprensivos? ¿Cuánto toma en gestarse una crisis? ¿Un período de gobierno? ¿Dos? ¿La crisis venía desde los tiempos de Felipe González?)

Podría seguir, pero me da tanto asco que tengo que encenderme un cigarrillo.

Ese mismo año, 2001, emigré a España. De ese mes: Septiembre, guardo dos recuerdos muy potentes:

1. Me mudé a vivir con una chica y un chico marroquíes. Un sábado me levanté y como de costumbre puse música (aunque no siempre les hacía gracia mi música), pero esta vez se produjo un momento llamémosle “mágico” porque estaba escuchando “New York, New York” de Frank Sinatra y aparecieron los dos cantando con su típico acento moruno, bailando y emulando a “la voz”. De haber trasladado ese mismo instante a las calles de la Gran Manzana seguro nos mataban de plano.

2. Otra tarde salimos los tres a tomarnos un café a una cafetería donde había una tele donde echaban las noticias del 11-S. Había en el bar un grupo de niñatos malagueños que, mientras entrevistaban a un grupo de árabes, se atrevían a traducir lo que decían como que ellos habían sido los autores del ataque terrorista, cosa que ni en sus mejores sueños ellos podrían llegar a hacer ni entender. Mi compañera de piso, que era de Fez, se paró valiente y les dijo a la cara que se callaran la puta boca preguntándoles: ¡Tú sabes lo que están diciendo esas personas en la tele! ¡Porque yo sí lo sé y no es ninguna de las tonterías que tu estás diciendo!

Yo creí que ese día nos mataban entre todos. Pero no pasó nada. Los tarados aquellos se callaron, se bebieron la cerveza y se fueron como vinieron; ignorantes.

Al día siguiente llamé para ofrecerme como donante de sangre en NYC, pero nadie me hizo mucho caso. Sería que la sangre de un latino no vale tanto como la de un jodido americano. Y por más que intenté ayudar, tampoco me hicieron mucho caso así que desistí. Donde no te quieren, vete.

¿Por qué cuando queréis referiros a los Estados Unidos decís América? Por favor no cometáis ese error. América es mucho más que Estados Unidos y su gentilicio es Estadounidenses; América es mucho más que ellos, América va desde Canadá, pasando por Méjico, Guatemala, Nicaragua, Cuba, Panamá, Costa Rica, Colombia, Perú, Ecuador, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Guyana, Bolivia, Venezuela, Honduras, Puerto Rico… no!, Puerto Rico sí que es Estadounidense.

Luego de recorrer las calles y de que no me dejaran pasar a la zona cero dejando sólo paso a los militares con su estela de aplausos, me fui a la calle 42 y me fui cantando una hermosa canción Rock de Lou Reed que dice algo así como “vas a cosechar lo que sembraste…” y la gente me miraba con cara de “Te vamos a partir la puta cara, cabrón sudaca”. Pero no lo hicieron. Los “Americanos” estaban más ocupados pensando en porqué les habían hecho eso a ellos que son tan buenos con el mundo entero y las iglesias de gospel se llenaron de gente ignorante para pedir a Dios una explicación. Explicación que aun esperan, aun.

Knocking on heaven’s Doors… ¿Hay alguien ahí?

Diego se enfundó su pistola y salió a recorrer los Deli’s y los 7-Eleven en busca de los malditos hindúes que le quitaba el sueño con sus turbantes y barbas negras y, después de pensarlo un poco, también incluyó a los Afganos, a los iraquíes, a los turcos, a los egipcios y con suerte no cayó un libanés porque nuestra jefa era de allí y estaba casada con Peter, que era israelí. Menudo lío tendría el pobre idiota en la cabeza; tanta nacionalidad moruna y tan pocas balas ¿Por donde empezar?

– Pancho ¿Han dicho ya en la tele quien fue? ¡Si lo dicen me lo decís para lanzarme a la calle a matar moros!

Yo le ignoraba y me ponía la música más alta. Mi canción favorita se volvió aquella de Marilyn Manson, The beutiful people, I don’t want you, and I don’t need you…

El Rock & Roll es así. O te salva y te redime o te aplasta con su verdad. A mí me salvó y en vez de pedirle a Dios explicaciones del porqué de las cosas malas de la vida, me dediqué a vivirla de la manera más hedonista posible porque no hay nadie que deba decirte cómo debes vivirla.

Quienes tienen en sus manos un país, en el momento del “sálvese quien pueda” te darán la espalda por más impuestos que pagues, por más seguros de vida que tengas, por muy buen trabajador que seas, por más comprometido que estés con tu putita mina y sus superintendentes, por más cristiano que seas, por más famoso. En ese momento, en ese preciso momento de caos político, religioso o económico, en ese pequeño punto de inflexión en que respires y aceptes que el mundo que siempre conociste se va a la puta mierda, en ese segundo de verdad en que abres los ojos por fin te das cuenta que algún día iba a cumplirse que somos todos iguales.

Sólo espero que ese día tenga a mano mi MP3 y Dios me dé un minuto para buscar la versión de “Thank you“ que hizo Chris Cornell de una canción de Led Zeppelin. Si eso sucede y logro escucharla mientras el cielo arde en llamas sabré que valió la pena vivir, con mis errores y aciertos, pero nadie podrá decir jamás que no me bebí la vida hasta la última gota.

Escribo esto por si algún día me dejo robar mis sueños y dejo ser el chico que vagaba por las calles escuchando a los Rolling Stones buscando refugio, espantando las nubes del cielo, pintándolo todo de negro. Escribo esto para mí; por si me veo necesitado de luz, por si olvido quien soy, quien fui.

¡No me quitéis lo poco que llegué a ser! ¡No me quitéis el Rock & Roll! ¡Hienas en busca de mi voto, putas presidentas sin memoria histórica, funcionarios públicos, payasos sindicalistas, trepadores sociales, famosos adoradores de la estupidez televisiva!

¡Jamás podréis con los sueños del Rock de los que se alimenta la gente, jamás!

Cayeron dos torres, yo no caeré y si lo hago enviarme esta carta que escribí para casos de urgencia sin demora. Me habréis salvado la vida, el Rock & Roll me habrá salvado la vida como me la salvó en NYC ese día once.

Recuerdo de Francisco Barrera Cortés para cuando deje de ser joven.

¿Te acuerdas de cuando eras un soñador y te dormías escuchando a Ozzy? ¿De cuando te dejabas la piel de los dedos en la guitarra del Toño del frente en Antofagasta intentando sacar los acordes de “Fade to Black” de Metallica? ¿del miedo que te daba la mascota de Iron Maiden? ¿Y aquella vez que cantaste a voz en cuello en el bar de Tongoy “I remember you” de Skid Row? ¿O cuando veías a tus profesores de educación básica como ladrillos en el muro? ¿Qué será de Ricardo que te dedicó aquella de Lenny Kravitz? ¿Y de Carlitos tarareando “Epic” en la facultad? ¿Qué será de Mr. Q que arrojaba los vasos de cubata por la ventana a la policía en Lavapies mientras sonaba “7 Nation army” de White Stripes? ¿Y de Cristián, el señor exitoso, que te hizo saborear el despecho con esa canción de Radiohead y esa letra tan amarga que decía eso de “if I could be who you wanted, all the time”? ¿Y el liceo donde diste tus primeras patadas rebeldes gracias “Sweet child O’mine? ¿Qué será de los hijos de la señora Lucy que tenían una banda que se llamaba Beneath y hacían covers de Aerosmith y Nirvana?

I’m just a poor boy nobody loves me! ¡Galileo, Galileo!    Me quedo con todas porque cada una marcó una etapa de mi vida. ¿Con cuáles te quedas tú?

El Rock & Roll me salvará, porque este cuento sin correcciones me salvó de ser deshonesto conmigo mismo.

“Just a perfect day, drink sangria in the park,

just a perfect day, feed animals in the zoo,

just a perfect day, problems are left alone,

Oh, Such a perfect day, you just keep me hangin’ on

… You’re going to reap just what you sow…”


 

Y Estados Unidos cosechó lo que sembró.

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