JODER CON CHILE…

by loscuentosdefranbarrera on October 29, 2009

El principal problema de los chilenos es que tienen el mismo modo de ver la prosperidad que los ecuatorianos, los peruanos y los colombianos: apenas pueden se compran una casa y un coche gigantesco (y si puede ser se compran dos). Los argentinos hacen la diferencia (según las propias palabras de otro argentino): ellos ven la prosperidad, desde que se montan en un avión, en la mirada de la azafata de vuelo e imaginan que les entrega en mano un título universitario: Sho soy médico, sho ingeniero, sho arquitecto y sho dentista, ¿viste? Y ya en el avión se creen algo.

Estando fuera es urgente aprender a reconocer a la gente que puede ayudarte de la que sólo quiere verte desbarrancado. En New York, futuro inmigrante chileno, ten cuidado con la población de compatriotas de Sleepy Hollow. No diré más.

¡Es urgente aprender a reconocer a los chilenos buenos de los malos!

El chileno es principalmente aperrado (que resiste todos los embistes que le caigan encima), es valiente (sino díganselo a los que vivieron diecisiete años de Dictadura Militar), trabajador (estúpidamente trabajador), ayuda al prójimo con cualquier dato sobre trabajo (es lo máximo en solidaridad), da asilo sin pensarlo, comida para uno o para una familia entera), amistad desinteresada y mucho cariño al hermano que recién comienza. Esos son los chilenos buenos de los cuales jamás debes apartarte (si no quieres obtener nada por tus propios medios)

Pero también están los chilenos malos: los tacaños (que podrían dejarte morir de hambre sin pensárselo), los que te dan la espalda incluso antes que les pidas un favor, los que te preguntan qué sueldo ganas para compararse (sí, aun quedan imbéciles así), los que preguntan si tienes alguna profesión universitaria para verte (con una sonrisa en el rostro) lavando coches y secándolos con tu diploma universitario, y los que viven rondándote para ver qué pueden sacar de ti. Los chilenos malos que salen al extranjero incluso pueden mostrarse, en grupos, muy envidiosos porque esta clase de cobardes jamás va sólo a ninguna parte, siempre en manada como los perros. De esos hay que huir como si de la peste bubónica se tratase.

En general si vas a salir de Chile a buscar tu oportunidad: Aléjate de los buenos y de los malos. Los buenos te ayudarán tanto que no verás necesario esforzarte y jamás vas a progresar y los malos buscarán joderte la vida con una sonrisa hipócrita en el rostro.

Aprende a sobrevivir solo.

Recuerda que la principal ley chilena es “callar y omitir” que es ley de sobrevivencia y el pasaporte al éxito tanto profesional, como afectivo y social (dentro y fuera del país y donde veas un chileno rondando) No hay que decir las cosas claramente, hay que moverse con sutileza y cuidado para no caer en las redes de quien no quiere ver que te va mejor que a él. En el extranjero también se aplica esta ley. Úsala y jamás la olvides para buscarte la vida como lo hacías en Chile.

En Chile jamás destaques. Hazlo fuera, en el extranjero, cuando estés lejos de todos. No destaques o estás muerto – o juzgado por atreverte a ser lo que quieres ser -. Incluso hay algo que caracteriza a Chile: Si eres talentoso en alguna actividad, vendrá el de al lado y te aplastará impunemente (“chaqueteo”, creo que le llaman a esta conducta de malparidos).  Y puedo asegurar con total seguridad- y no ha nacido aún el valiente que sea capaz de rebatir este argumento -, que en Chile puedes romperte los cuernos toda la vida luchando por tus metas y nunca conseguir nada. Esto, extrañamente, no sucede en el extranjero ¿Cachais ahora por qué se fugan nuestros principales cerebros? ¿Será que el talento en Chile no se paga? ¿O será el chaqueteo tan insportable que nos empuja a renunciar a todo para largarnos?

Tampoco digas lo que piensas; eso es de gente nacida en democracia y en Chile hubo una dictadura que dañó muchos cerebros inteligente y otros no tanto. En Chile la gente escucha y mastica cada palabra que dice. Y piensa, en Chile la gente piensa un montón, le da vueltas a las cosas, analiza cada movimiento y cada frase que sale de la boca de todos por más enrevesada que sea. Los chilenos hemos aprendido a sacar conclusiones a una velocidad alarmante, a atravesar con la mirada como un gran escáner y a enjuiciar antes que alguien abra la boca.

A nosotros, los chilenos, nos enorgullece ser trabajólicos. Somos imbéciles, lo sé, y estamos orgullosos de entregar nuestras vidas y familias al mejor postor por un puesto de trabajo. Llegamos incluso a comprometer nuestra prole por el bien de la empresa pública o privada, eso da igual, somos trabajólicos.

¡Ni siquiera sabemos divertirnos bien! Estamos tan orgullosos de decir que llevamos tanto tiempo sin salir porque estamos todo el día trabajando, que para cuando llega el fin de semana rápidamente nos cogemos el coche para ir al centro comercial a comprar lo que podamos a cuotas con la tarjeta de crédito como los estadounidenses ¡Nos debería dar vergüenza decir que descuidamos a la familia por ser trabajólicos!

El chileno da muchas veces al día las gracias, pero jamás las siente. Es sólo una palabra abusiva. También dice muchas veces palabras sin sentido como:

¡Qué rico! ¡Qué buena! ¡Qué heavy! ¡Qué lindo! ¡Eres super tierno!

Y jamás te insulta en serio a menos que ya esté reventado y vaya a asesinarte pateándote la cabeza en el suelo. El chileno puede ser muy malhablado pero las palabrotas no le relajan; las palabrotas le van calentando, incluso se las puede callar hasta tener los niveles de ira muy altos en que ya es inevitable partirle la cara a alguien.

Los chilenos nos caracterizamos por no tener sentido del humor (señores humoristas, dejen de engañar al pueblo, los chilenos no tenemos ni pizca de sentido del humor porque lo confundimos con decir en voz alta alguna palabrota), los chilenos aguantamos todo lo que nos tiren (hasta el borde del paroxismo), nos creemos los mejores de Sudamérica (título que le hemos quitado a los argentinos, aunque ellos serán hasta el fin de los tiempos más guapos, más atractivos, más simpáticos, más inteligentes, más suertudos y más caraduras que nosotros); nos creemos muy trabajadores confundiendo trabajar dieciséis horas diarias con ser el mejor trabajador del mes), somos feos (aceptémoslo; lo somos a excepción de unos pocos descendientes de alemanes, judíos, árabes e italianos) y estamos convencidos de que podemos ponerle los cuernos a nuestras parejas sin que ésta se dé cuenta de nada ¿de dónde nos hemos inventado esto? Y peor aÚn; cuando nos pillan nos hacemos los ofendidos.

Los chilenos (algunos pocos) somos unos trepadores sociales muy pobres. Un sector de la población pierde el culo por aparentar tener más que los demás. Aunque creo que esta característica no es sólo nuestra sino de toda la gentuza de derechas.

Chile es un gran cubo lleno de cangrejos el cual llenas de agua para ver cuál de ellos se salvará de morir ahogado. Al primer cangrejo que intente salir por sus patas el resto le cogerá y arrastrará abajo. Probado científicamente. Ya te digo.

8 Responses to “JODER CON CHILE…”

  • maria luz says:

    Creo que la mirada de vista a los chilenos es simplemente tu modo de pensar particular , que tine muchas reflexiones ciertas !!!
    pero estoy segura que ninguno de los paises de latino america se compara con chile . en estos ultimos años ya sufrido cambios buenos con el mando de la Presidenta ya queda poco tiempo para cambiar el mando pero solo espero que chile vote a conciencia y como una vez dijo Allende “Tengo Fè en el destino de Chile ”
    saludos desde chile

    buenos muchos saludos

  • Lucia says:

    Aunque nos parezca fuerte, crudo, tiene mucho de cierto. Lo he vivido y experimentado al vivir mucho tiempo en el extranjero. Cada vez que nos encontrabamos con Chilenos , lo primero que preguntan es: De que parte de Chile eres? Para saber si somos de La Dehesa o de alguna plobacion de la periferia. La otra pregunta clave, hace cuanto saliste de Chile? Asi ya se imaginan si salimos antes del golpe o somos exiliados. Triste descripcion con mucho de realidad.

  • Sonia says:

    Yo creo que este comentario es mas bien una caricatura.Los chilenos, así como cualquier persona en el mundo tenemos nuestros defectos y una que otra virtud, pero de ahí a tildarnos de un cuanto hay, no se, me parece demasiado.Somos ni mas ni menos que seres humanos

  • Esteban says:

    Yo estoy medianamente de acuerdo con este articulo. Yo creo que la experiencia que puede tener alguien (cualquiera que sea) con otra persona depende de su exclusivamente experiencia personal. Yo cuando he tenido la oportunidad de salir al extranjero con casi todos los chilenos que me he encontrado son buena onda, nos hacemos yuntas y salimos a carretar, con chilenos de todas las clases sociales, principalmente estudiantes y toda clase de ideología. Han habido si algunos pesaditos miradores en menos, pero afortunadamente han sido los pocos.
    De todas maneras lo que escribió Lucía en el comentario 2 que dice que los chilenos preguntan “de que parte eres” no creo que lo hagan para escanearte y saber de donde son. Yo lo hago, pero no porque me interese si el tipo o la tipa son de La Dehesa o La Pintana, sino por curiosidad y haber si en una de esas se puede sacar un tema del lugar de donde proviene o provenimos ambos.

  • myro says:

    Es un artículo muy interesante, le falto agregar que hay una élite preocupada de los apellidos, de dónde vas a vacacionar en verano, de chilenos miradores en menos.

  • María Angélica says:

    Muy acertadas las apreciaciones, este país es tremendamente solidario, y su gente es muy suspicaz, tal vez demasiado…es un país sumamente clasista y chaquetero, pero hay que decir que tambien hay gente buenísima….en fin…en todo caso es desgastador tener que lidiar con el lado oscuro de nuestra raza..

  • Roxana Gonzalez says:

    Pues no soy chilena, pero en México hay muchos chilenos, creo que por la forma en que salieron de su país es gente sin mucha moral, dispuestos a todo por salir adelante, arrastrados con la gente de poder y soberbios con la gente menos afortunada, su imagen es lo más importante, no importa si por dentro están podridos, su imagen externa es lo único que vale, tener hasta dos coches aunque sea una sola persona. Infieles como ninguno, yo creo que esto es falta de valores y es donde se ve su real educación no la que aparentan tener.
    Mi experiencia con chilenos ha sido muy mala y, contrario a lo que pensaba antes de conocerlos, no se me antoja ir a Chile por nada!!!

  • Naty says:

    La verdad, yo no concuerdo con el artículo… Cómo leí en un comentario más abajo – sólo somos seres humanos, en todos los países hay gente con defectos y virtudes,
    además encuentro que el comentario de -somos feos porque no somos europeos- esta de más, es racista y revela el complejo de inferioridad del escritor y eso se nota cuando habla de los argentino, osea, esta bien que les caiga bien pero no por eso se tiene que menospreciar

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